Plan de parentalidad

En los últimos años los casos de parejas divorciadas han ido en aumento. La disolución del matrimonio ya no está tan mal vista como se solía ver hace unas décadas. La extensión de este proceso (el divorcio) ha favorecido que cada vez más personas escuchen y empleen palabras que antes no tenían uso entre la gente de a pie.

Frases o palabras como por ejemplo, separación de bienes, pensión alimenticia, divorcio express o notarial y un largo etcétera más. El plan de parentalidad no es más que otro concepto relacionado con la separación de un matrimonio que cada vez es más empleado debido a su necesidad a la hora de encarar este duro proceso.

¿Qué es y para qué sirve un plan de parentalidad?

plan de parentalidad
El mejor plan de parentalidad

Es normal que durante las rupturas o divorcios se den situaciones en las que ambas partes implicadas en el proceso no se pongan de acuerdo sobre algunas cuestiones de vital relevancia para la culminación del mismo proceso.

Eso puede ser o bien que dos personas no se pongan de acuerdo sobre cómo repartir la riqueza acumulada durante el matrimonio, propiedades, viviendas, automóviles o incluso el pago de pensiones si procede. El problema se agrava cuando además existen hijos por en medio debido a que se suman una lista que tiende al infinito de problemas y disputas acerca de cómo hacer esto o aquello, repartir el coste de la manutención de los hijos, quién se va a quedar la custodia, quién recoge a quién y cuándo etc.

A fin de evitar que estas disputas lleguen a perjudicar a los propios menores, existen una serie de vías que nos pueden ayudar a solucionar estos desacuerdos. El mediador familiar por ejemplo es una figura que ayuda precisamente a esto y justamente otro mecanismo que puede evitar futuras disputas es el plan parental.

El plan de parentalidad no es más que un documento en el que se recoge cómo van a darse y en qué condiciones las relaciones entre progenitores divorciados e hijos.

En este plan, se recogen todas las normas y acuerdos a los que llegan los padres ya sea por sí solos o gracias a la figura del mediador. A continuación les dejamos una lista para que puedan formular su propio plan de paternidad por sí solos no sin antes mencionar que existen profesionales que pueden elaborarlo por ustedes a la vez que ayudarlos a llegar a un consenso.

Bases para formular un plan de parentalidad

Cabe destacar que contar con un plan de parentalidad no significa que el juez vaya a aprobar todos los puntos que en él se recogen. El juez fallará a favor o bien pedirá que se hagan las modificaciones pertinentes siempre desde la perspectiva del interés del menor o menores. Dicho esto, os dejamos una lista de los puntos que debe contener un plan de parentalidad:

  • El plan de parentalidad debe contener la vivienda habitual donde residirán los menores y a quien pertenece la guarda en cada momento. En caso de custodia compartida indicar las viviendas en la que vivirán y de quien será la custodia en cada una de ellas.
  • Las actividades de las que estará a cargo cada progenitor, indicando dicho reparto de tareas de la vida cotidiana de los hijos.
  • Como y donde se darán las recogidas de los hijos, no pudiendo modificarse a libre albedrío.
    Como se darán las comunicaciones entre el progenitor no custodio y los hijos cuando estos no estén con el.
  • El calendario de estancias en fechas señaladas o vacaciones. Será necesario señalar en el plan de parentalidad con quién pasarán las vacaciones, cumpleaños, fechas especiales, tanto para progenitores como para la familia de estos en caso de proceder.
  • Detallar todo lo relevante con la educación de los menores. Centros educativos a los que asistir, actividades extraescolares (quien los lleva, quien los recoge, cómo se realizan los pagos) etc.
  • Los progenitores deberán compartir la misma filosofía en cuanto a la educación de sus hijos. Es decir, ambos tratarán de ponerse de acuerdo en una dirección u otra tratando de no provocar “mareos innecesarios” a los menores.

Con estos epígrafes podríamos elaborar un plan de parentalidad que cumpliese los requisitos mínimos de cara a los deberes y responsabilidades con los menores.

Plan de parentalidad en España

Lamentablemente, en la jurisprudencia española aun a día de hoy existen numerosas cuestiones sobre las que ponerse de acuerdo en regular o no. El plan de parentalidad es una de estas cuestiones dado que en la única comunidad autónoma que se emplea verdaderamente de manera efectiva es en la catalana.

En la comunidad autónoma de Cataluña el plan de parentalidad se exige como epígrafe individual en todo momento dentro del convenio regulador en cualquier proceso de divorcio sea la que sea la naturaleza de este.

Se viene exigiendo desde la publicación del libro 2 del Código Civil de Cataluña debido a que anteriormente apenas se describen como iban a ser las relaciones paterno-filiales dentro del convenio regulador una vez terminado el proceso de divorcio.

Recordemos que el objetivo del plan de parentalidad no es otro que recoger cómo se van a proceder las relaciones entre los progenitores y los hijos de un matrimonio divorciado. Asuntos de vital importancia como la guarda, puntos de recogida etcétera son los que precisamente se recogen en el plan de parentalidad.

¿Qué regulación tiene el plan de parentalidad?

Como hemos comentado en el anterior párrafo, la regulación del plan de parentalidad únicamente se puede encontrar en la comunidad de Cataluña. En concreto, en el artículo 233.9.2 del Libro 2 del Código Civil.

En este artículo se recogen los requisitos mínimos que debe contener y especificar un plan de parentalidad. Si usted se encuentra en un proceso de divorcio le recomendamos que lea el contenido de este punto del código civil ya que detalla todo lo necesario para cumplir con la jurisprudencia catalana y así evitar posibles problemas o la extensión en el tiempo de su divorcio.

Aun solo recogiéndose su regulación en el código civil de Cataluña, en algunos casos se ha solicitado detallar epígrafes dentro del mismo convenio regulador como serán las relaciones paterno-filiales entre los padres y los hijos. Por ello es cuestión de tiempo que más de una comunidad autónoma siga el ejemplo de Cataluña y añada una regulación del plan de parentalidad dentro de sus códigos civiles.