Cómo informar a tus hijos el divorcio

En los divorcios con hijos es muy importante medir los tiempos y la información que le vamos a dar a nuestros hijos. De estos primeros momentos, partirá la base para que nuestros hijos asimilen nuestro divorcio de la mejor manera posible. Será diferente según las edades de nuestros hijos. Pero hay algo común en todos. Nuestros sentimientos de culpa, vergüenza y la ansiedad que nos provoca esa situación. Si es una separación con hijos sin estar casados, este artículo aplica exactamente igual.

Si a nosotros nos provoca ese malestar, ¿Qué pensarán ellos cuando reciban la noticia? Debemos anticiparnos y dar respuesta a sus preguntas. Debemos entender que el mundo de nuestro hijo, se basa en su núcleo familiar y sus actividades. Un gran cambio generará ansiedad y miedos sobre los más pequeños de la casa. Entonces nos surgen muchas preguntas:

  1. ¿Cómo explicar a un niño que su vida como la conocía hasta ahora va a cambiar?
  2. ¿Qué preguntas tendrá el niño, podré responderlas?

Si el hijo no es tuyo pero estás reconocido como padre suyo quizás te interese leer nuestro articulo sobre impugnación de la paternidad.

Esto son algunos ejemplos, pero hay muchas más y variarán en función de la edad del niño. Es muy importante gestionar los tiempo y comunicar a los niño la decisión cuando nosotros mismos lo tengamos claro y esté todo totalmente decidido. Los niños no pueden ver una “guerra” entre nosotros.

Voy a daros una claves que podemos usar con todos los niños, después, nos centraremos en cada edad:

  1. Usar un lenguaje que el niño entienda perfectamente a su edad. Evitad hablar con tecnicismos, vuestro hijo es posible que no sepa lo que es un divorcio. Pero sabrá lo que es si decimos: papá y mamá van a vivir separados por unos problemas que han hecho que no se lleven bien, es decir, nos vamos a divorciar. Pero tienes que saber que papá y mamá te quieren mucho y siempre que van a querer.
  2. Hay que dejarles claro desde el principio que no es su culpa. Papá y mamá han discutido y tú no tienes la culpa, son cosas del nuestros trabajos. A veces se discute y los mayores tienen problemas, pero nunca será culpa de los hijos.
  3. Aunque ya no vivamos juntos, nosotros siempre seremos una familia. Tu madre siempre será tu madre y tu padre siempre lo será. Estaremos siempre contigo y te seguiremos cuidando y queriendo. La única diferencia es, que ahora viviremos en casas separadas. No todas las familias son iguales, pero eso no significa que sean peores o mejores.
  4. Es normal que estés triste y digas lo que sientes. Si el niño se enfada y no se comporta bien o dice cosas poco adecuadas, en mi opinión, hay que dejarle que se exprese de forma natural. Conseguiremos dos cosas: saber lo que está sintiendo y exprese sus miedos; además podrá liberarse y enfadarse como cualquier persona que recibe una mala noticia.
  5. Es muy importante que reciba la noticia de los dos. Que vea que es una decisión por ambas partes. Así podrá hacer las preguntas que quiera a uno o a los dos.

La reacción del menor es muy difícil saber cuál será. Dependerá de la edad y del niño. Algunos podrán enfadarse, gritar y comportarse mal durante unos días. Otros podrán decir: “Vale” y volver a jugar. Quizá rompa a llorar. Lo que debemos saber es, que a todos les afectó, pero unos expresan sus sentimientos de forma diferente. En los próximos días, semanas o meses, serán cruciales para su adaptación.

Informar a los hijos de un divorcio
Debemos elegir una estrategia correcta para informar a nuestros hijos.

El motivo del divorcio será clave para nuestros hijos

Hoy en día un divorcio se ve como algo más “natural” y no será raro que tenga compañeros que sus padres estén ya divorciados. Por ello, el niño no lo verá como algo tan extraordinario. Si los padres de Luis están divorciados y él está bien… Aunque esto ocurra, debemos saber que al niño le afectará igual. Es un ligero consuelo, pero no hará que se sienta mejor.

Cuando nuestro divorcio es amistoso y civilizado, hará que nuestros hijos lo vean de una forma mucho más natural y no perciban ese odio que se esconde debajo de cada divorcio. Para ellos, somos sus máximos referentes, es muy difícil de entender que entre ambos haya discusiones y faltas de respecto. Esto, lo deberemos evitar a toda costa, por ellos.

Si el divorcio es por malos tratos u otros problemas serios, nuestra recomendación es ponerse en manos de un especialista.

La edad del niño para comunicar un divorcio

La edad importa y mucho. Es un gran cambio tanto en la rutina diaria como en la estructura familiar. Debemos tener en cuenta la etapa en la que se encuentran nuestros hijos y afrontar la situación pensado en ellos y no en nosotros.

Cada niño es un mundo, nosotros como padres conocemos a nuestros hijos y podremos elegir la mejor estrategia para comunicar nuestro divorcio a los hijos. Pero dejo unos conceptos básicos a tener en cuenta.

Siempre que sea posible, deberemos comunicar a nuestros hijos la noticia de forma conjunta.

Hijos con menos de 5 años

A estas edades no comprenden bien lo que ocurre a su alrededor y lo más importante, por qué ocurren. Para ellos, sus padres son lo “único” que tienen y durante toda su vida han estado juntos. Deberemos usar un lenguaje claro, con palabras sencillas e intentando ser lo más breves posibles. Hay que explicar al niño que progenitor deja el domicilio familiar y las visitas que harán. Dejarle muy claro que se seguirán viendo.

Hay que pensar como ellos, si papá o mamá se van de la casa. Ya no podré verlos nunca más. Por ello, es importante no dejarnos ninguna información que se pueda malinterpretar.

Hijos de menos de 8 años

Nuestros hijos ya perciben y entienden mucho mejor su alrededor. Es posible que hayan presenciado alguna discusión previa al divorcio y corremos el riesgo que malinterprete la situación y se culpe a sí mismo. Es muy importante dejarles claro que es una situación que se mantendrá en el tiempo. Nuevamente debemos usar un lenguaje claro y sencillo. A ellos no les interesa el motivo del divorcio, les interesa la nueva situación.

No es el momento de culpar al otro. Simplemente de explicar la nueva situación sin dejar lugar a que el niño pueda pensar soluciones y cómo será su nueva vida. Deberemos ser nosotros los que solucionemos todas esas dudas.

Hijos menos de 13 años

En esta edad, ya son conscientes de qué es un divorcio y que no será culpa suya, por contra, podrán decidir ellos cuál de los dos progenitores a su juicio es el culpable. Es importante explicar bien al niño la situación. Le empezarán a preocupar cosas como un posible cambios de colegio, no ver a los amigos, etc. Debemos resolver todas sus dudas incluso antes de que las tenga, de esta forma, evitaremos ansiedad en el niño.

Es posible que el niño nos juzgue y valore lo que está mal o bien. Debemos valorar la situación y explicarle los motivos, sin entrar en detalles, de que lo mejor para todos es estar separados y que seguiremos juntos para lo que el niño necesite.

Hijos adolescentes

Una etapa realmente complicada, asimilarán el concepto del divorcio de una forma más madura, sin embargo, sus reacciones serán peores que niños más pequeños. Es muy difícil predecir su comportamiento y actitud. Pero yo pienso que necesita la misma información que los demás grupos de edad. Necesitan saber cómo será todo a partir de ahora y sentirse queridos y apoyados.

Cada situación será diferente en función del hijo.

Consejos para cualquier grupo de edad

No hay un consejo universal, nosotros conocemos a nuestros hijos y debemos planear una estrategia correcta. No dejar nada al azar y pensar mucho en ellos. Explicar todo de forma clara y breve. No es momento de culpar al otro ni de entrar en detalles que a los niños no solo no les interesa, les hará daño. No es el momento de discutir.

Debemos entender que para ellos se abre un mundo nuevo y desconocido, que de primeras no les gustará. Hay que explicar todo y contar la nueva situación, desde cambios de colegio. Dónde vivirá cada uno. Cambios en actividades extra escolares, visitas, fines de semana, etc.

En mi opinión es muy importante comunicar esta nueva situación los dos juntos. De esta forma el niño verá que es una decisión conjunta y no podrá tomar partido ni represarías sobre uno de los dos. Cada niño se tomará su tiempo para asimilarlo y lanzar preguntas sobre su nueva situación. Debemos responder a todas las preguntas que hagan, respetando las reglas establecidas: Lenguaje claro y sencillo. No culpar a la otra parte, etc.

En ocasiones, los niños podrán tener reacciones diferentes. Debemos dejar que se expresen con naturalidad y echar de menos a la otra parte. Es importante no decir cosas como:

Si tu padre/madre se hubiera portado bien, ahora no estaríamos en esta situación.

De esta forma, estamos culpando a la otra parte. El niño interpreta quién es el culpable y esto solo hará que la situación se convierta en insostenible. Las respuestas que debamos dar al niño sin la presencia del otro progenitor, serán del tipo:

Papá y mamá te quieren mucho, pero la nueva situación hace que ahora vivamos separados.

Intentar ser el bueno de la “película” solo hará crearnos problemas a la larga, tanto para nosotros como para el menor. Pero si podemos explicar al niño lo “bueno” de la situación. Ahora tendrás dos casas y dos habitaciones. Podrás llevarte tus juguetes dónde quieras y podrás hacer un montón de cosas con papá y con mamá pero por separado.

Se ha roto la convivencia, pero no la familia. Piensa que para tus hijos, tú siempre serás su madre y tú siempre serás su padre y eso no hay nada que pueda cambiarlo. Aunque para nosotros pueda parecer obvio, hay que dejárselo muy claro a los niños.

Por último, es importante que controlemos nuestras emociones. Enfadarse, llorar o discutir en medio de la comunicación no es recomendable. Debemos mostrarnos serenos, afectuosos y compresivos. De esta forma, el niño interpretará mejor la nueva situación. ¿Qué pensará el niño si mis padres me comunican un cambio llorando y peleando?

Sigue leyendo:

Días de especial relevancia
Incumplimiento del régimen de visitas
Régimen de visitas